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11/05/07

Incapaz de amar a otro que no sea él mismo

medium_narciso.jpgUna persona narcisista rechaza todas las relaciones de amor. se cierra en sí mismo y se aísla del entorno. Sin embargo, vive con gran pasión para un eros propio, ya que, en principio, no sabe que la imagen que admira es la suya. Narciso presenta una nula empatía o capacidad de captar los sentimientos y la realidad externa.
Tal actitud refleja agresividad y destrucción en su relación con los otros. No sólo no acepta su amor sino que los rechaza despectivamente y provoca la eliminación de sus amantes Ese desprecio le impedirá aceptar nada de su entorno, lo que conlleva rechazar también lo útil y positivo que los otros le puedan aportar. Narciso está atrapado contemplando algo que subjetivamente cree que es externo a sí, pero que en términos objetivos es el aspecto idealizado de su propio yo. Cree que está enamorado. Sin embargo, muere porque no puede apartarse y dirigirse a un ser real del que podría obtener lo que en verdad necesita.
 El rechazo de toda relación de amor provoca la desintegración del sujeto y la imposibilidad de vivir, ya que es incapaz de aceptar la realidad tal cual es. El resultado final de su actuación se expresa simbólicamente como un retroceso de lo humano:

Con "complejo de Dios"

Havelock Ellis utilizó por primera vez en 1898 el término narcisismo para describir la tendencia a estar enteramente absorto en la admiración de sí mismo. Un año después, Nake empleará el concepto narcisismo para referirse a una perversión sexual, la de una persona que trata a su propio cuerpo como objeto sexual. A partir de ahí, se han realizado descripciones patológicas de un trastorno en el que se incluía la grandiosidad, el deseo de gloria, la incapacidad para amar a otro, el egocentrismo, la nula empatía, la problemática en la relación social, el exhibicionismo, etc., relacionando estos rasgos con una cierta patología narcisista.
Jones describe individuos con "complejo de Dios", que se caracterizarían por una excesiva admiración por sí mismos, una gran confianza en sus poderes, conocimiento y cualidades tanto físicas como mentales, con fantasías de omnipotencia, exagerado deseo de ser amados, recibir elogios y admiración. Freud profundizará en el concepto de narcisismo, lo planteará como una etapa del desarrollo y lo relacionará con diversas patologías: la homosexualidad, la esquizofrenia - megalomanía y desinterés por el mundo externo -, la hipocondría - centrado en su propio cuerpo -, etc.

Insaciable necesidad de admiración

Tras la aportación freudiana, se insistirá en el componente patológico. Waelder fue el primero en plantear un caso clínico de un individuo que presentaba una personalidad narcisista, en la que destacaba la superioridad, la intensa preocupación por su persona y la nula conciencia de los demás. Fenichel describe "el don Juan del éxito", personas que sienten la compulsión de correr tras los éxitos y en los que su necesidad narcisista les exige verificar constantemente la capacidad de excitar a las mujeres. Reich desarrolla el carácter "fálico-narcisista" que dará lugar a sujetos ambiciosos, impulsivos, agresivos y arrogantes. Nemiah se centra en personas con "alteración de carácter narcisista", que destacan por una gran ambición, por aspirar a metas altas y poco realistas, por la intolerancia a las críticas y por una casi insaciable necesidad de admiración. Tartakoff describe individuos con "complejo de premio Nobel", caracterizados por su ambición por ganar algún premio o conseguir riquezas, ganar un Oscar o ser Presidente, de modo que sus fantasías de poder y de ser especiales les hacen actuar en su relación con los demás a través del mecanismo de "todo o nada".

Hasta Kohut (1968) y Kernberg (1970) no se denominará este conjunto de rasgos como trastorno narcisista de la personalidad. Para ambos autores, los sujetos con trastorno narcisista de la personalidad destacarían por una excesiva absorción en sí mismos, ambición intensa, fantasías de grandiosidad, necesidad de ser admirados por sus cualidades y falta de empatía. Son sujetos que presentan sentimientos crónicos de aburrimiento, vacío e incertidumbre acerca de su identidad, y en su relación con los demás se caracterizan por la explotación de los otros y por sentimientos de envidia, defendiéndose contra tal envidia con la devaluación, la omnipotencia y el control de los demás.

 Este trastorno narcisista de la personalidad se describe a partir de la presencia de una serie de criterios diagnósticos: pauta generalizada de grandiosidad, falta de empatía, hipersensibilidad a la evaluación de los demás y diversas alteraciones de las relaciones interpersonales: tendencia a la explotación interpersonal, sentimiento de categoría especial, solicitud de atención y admiración constantes, etc.


Imagen distorsionada: el centro del mundo

"Soy una persona importante, mejor dicho: importantísimo. Soy el centro del universo y los demás existen para dar vueltas alrededor mío" (Rocchini). Los sujetos narcisistas se caracterizan por la inflación de la autoestima, la megalomanía o la grandeza del yo, que se traduce en egocentrismo, en sentimientos de omnipotencia, omnisciencia y poder especial. Ya Freud entendía la "hiperestimación" como un "estigma narcisista". A través de este sistema megalomaníaco se presenta una valoración de sí desmedida, que implica una idea de "categoría especial", un sentimiento "grandioso de la propia importancia" que les lleva a creer que tienen especiales talentos y habilidades. Los narcisistas suponen que sus problemas son únicos y que sólo podrán ser entendidos por otros individuos especiales. No es que, por ejemplo, digan mentiras conscientemente, sino que están convencidos de su posición superior y de la veracidad de su falsa realidad.

Un rasgo típico de la personalidad narcisista será la percepción egocéntrica de la realidad, a través de la cual sólo acepta aquella realidad que refuerza su propia grandiosidad. La realidad es aceptada sólo si tiene la función de espejo que devuelve una imagen positiva. Consecuentemente, negarán aquellos aspectos de la realidad que cuestionen su importancia o perfección. Estos sujetos están preocupados por la comparación con los otros - la megalomanía conlleva la comparación, el tener que sentirse más grande que los demás - y por sentimientos de envidia.

El individuo narcisista está preocupado por fantasías de éxito, poder, brillo, belleza o amor ideal ilimitados. Presentan una gran ambición y altas expectativas no realistas. Esta situación les hace vivir una exaltación hipermaníaca, caracterizada por una excesiva omnipotencia y omnisciencia, sentimientos de placer por la existencia y un pronunciado optimismo. El sujeto siente todas las cualidades de perfección, gloria y triunfo. Grunberger llama a este estado "la alegría de vivir". Un paciente expresaba: "Cuando ando por la calle, tengo la sensación de que la gente se para a mi alrededor, como si las aguas del Mar Rojo se abrieran para que la atravesaran los judíos".

Estos individuos presentan una deformación narcisista del lenguaje. Una manifestación de la imagen distorsionada es el uso egocéntrico del lenguaje, que denota una desviación en la comunicación verbal, en la que el principal objetivo es impresionar y aumentar su autoestima más que comunicar. Vangelisti y otros se refieren al "narcisismo conversacional", que se caracteriza por un centramiento extremo en sí mismo en la conversación, con la exclusión de todo aquello que concierne a otro. Tal actitud se manifiesta en un uso excesivo del pronombre personal singular yo frente al pronombre personal en plural nosotros.Nunca funciona la racionaliad con un narcisista porquer rechaza (niega) todo lo que va contra ese mundo que ha creado para si, esa imagen (irrealidad) suya que ama. La adulación o mejor el asentimiento es lo único que funciona con el Narciso, si le das la razón o el poder el está feliz porque consolida su universo, pero al narciso en el fondo le da igual tener razón, no le sirve, no la busca, lo que le interesa es que se la des.


04/05/07

alumnos...navegando!!

Hola alumnitos lindos, me complace que en este momentos ustedes esten navegando ahorita en este mismo momento en internet y que se lleven un recuerdo mio, algo que yo les quise enseñar y mostrar primero que nadie.

A ud. mi querida señora Fresia, quiero decirle que su generosidad me ha llamado mucho la atencion, su espiritu jovial, su desprendimiento y aguda inteligencia, ademas de aquellos exquisitos mates...gracias.

Irene, quiero decirte que eres una persona muy especial, muy linda y simpatica, que debes aceptarte como eres porque asi eres bella, si tu quieres cambiar hazlo, trabaja dia a dia por conseguir tu objetivo y se constante, ese es el mejor consejo que puedo darte.

Macarena, eres una niña muy joven aun, te quedan miles cosas por descubrir todavia, eres muy inteligente y saldras adelante con todo lo que te propongas, fuerza!! y animo!! siempre..sigue siendo optimista siempre vale?

Luchito, eres el chiche de la clase, un joven padre que sabe llevar adelante a su familia asi como lo has hecho y que mas encima se quiere superar, eso es notable en alguien joven como tu...felicitaciones!!

Sra Nivia Espero de todo corazon que todo lo que haya aprendido le sirva en su vida y se de cuenta que hay mas cosas por aprender que son entretenidas y que la vida es hermosa, solo hay que mirarla de una manera diferente a veces.

 

A todos mis alumnos muchas gracias por enseñarme cosas nuevas tambien, no solo yo les enseñe sino que tambien aprendi, un gran beso para cada uno y sigan adelante siempre!!!