06/04/08

Perfil de una Manipuladora

La manipuladora  es paciente y desde el lugar de la victima espera y almacena cada una de aquellas situaciones por las cuales cobrar venganza mas tarde…

 Ella es la reina y señora de su familia, nadie mueve un dedo ni un pies sin su consentimiento o autorización, es una dictadora dentro de su casa y hace todas las labores domesticas a la perfección, hasta las tareas del hijo menor para que el pueda salir a jugar si es que se come toda la comida. Si tiene cuatro hijos comienza prefiriendo a los dos mayores, controlándoles la vida para que no se vayan de su lado, ella ya maneja la cuenta corriente de su esposo y puede disponer de ese dinero, que esta dispuesta a compartir con sus hijos, pero con solo aquellos no se despegan de sus faldas, si ellos aun lo deciden y sienten el llamado del amor, sus nueras o yernos son sus enemigos vitales, siempre tendrán defectos y no harán nada bien, es capaz de inventar infidelidades por parte de sus familiares políticos para distanciarlos, no importándoles si quiera los sentimientos de sus propios hijos…Les pega a sus nietos, si no les hacen caso, piensa que es esa la forma de hecerles ver quien es la que manda, tienen un sentimiento de superioridad porque va bajándole el autoestima a quienes les rodea, a su pareja la ANULA , ese es el objetivo que tiene y mantiene durante toda una vida si le es posible, a su pareja lo maniobra con la salud, inventa enfermedaes para conseguir lo que quiere, llegando a jugar con la muerte. Porque tratan a las personas como marionetas a las que sólo ellos pueden manejar. El significado de esta palabra en el diccionario dice: “intervenir de forma poco escrupulosa en la política, la sociedad, en la familia y/o religión, para servir intereses propios o ajenos ”. Sin embargo la manipulación es una artimaña que casi todos utilizamos, desde muy niños, observadlos y mirad como obtienen lo que quieren. Si bien cierto grado de manipulación existe en todos los vínculos, cuando el manipulador es conciente de su conducta y no siente culpa por ello, y cuando este mecanismo ocupa un lugar central en sus relaciones personales, podemos hablar de una patología de la personalidad, los crédulos, los inseguros, los susceptibles y los que tienen tendencia a sentirse culpables, son sus personalidades favoritas. Sus familiares no pueden escapar de ellos, pero sus amigos o parejas sufren una decepción porque llegan a conocerlos después de un tiempo y ya no le creen lo que dice ni siente.

22/07/07

LA LEY DEL DESAPEGO (Deepak Chopra)

El deseo es intención con deseo“La intención debe ser sin apego al resultado lo que nos lleva a tener conciencia en el momento presente” y es cuando es efectivo“Tu intención es para el futuro pero tu atención está en el presente. Tu intención se manifestará porque en el presente se crea el futuro. El futuro es algo que siempre puedes crear a traves de tu intención con desapego, pero nunca debes luchar en contra del presente.El pensamiento es conciencia real y eterna. Hay que liberarse de la carga del pasado para que la acción en el presente se convierta en suelo fértil para la creación del futuro..-La intención basada en la libertad sin apego al presente, sirve como catalizador para la mezcla correcta de materia, energía y eventos del espacio y tiempo para crear cualquier cosa que deseas. Si tienes una vida centrada en la conciencia del presente momento, entonces los obstáculos son imaginarios, y estos son el 90% de los obstáculos percibidos que se desintegran y desaparecen. El resto es como 5 a 10% de obstáculos percibidos que pueden ser cambiados a oportunidades a través de la intención en un punto específico. Mantener una serenidad firme y al mismo tiempo dedicarte a tu meta con pasión intensa. Si lo haces a través del esfuerzo físico lo logras pero con estrés y ataques cardíacos

 

ley del desapego!! 

 

1.      Introducirse en la brecha (a través de la meditación); centrarte en el espacio silencioso entre tus pensamientos para estar en el silencio que es el nivel del ser y nuestro estado esencial.

  1. Una vez allí, libera tu intención y deseo entre la brecha y el pensamiento. Si tienes una serie de metas las puedes escribir y tener tu intención enfocada en ellas antes de introducirte en la brecha. Allí plantas tus deseos en el campo de la posibilidad pura. Espera a que florezca, no saques las semillas.

     

  2. Mantente en estado de auto-referencia o sea en la conexión de tu verdadero ser, tu espíritu, tu conexión con el campo de la potencialidad pura. No te veas a ti mismo a traves de los ojos del mundo, no te permitas ser influenciado o criticado ni por las oposiciones de otros.

     

  3. Una manera de mantenerte en estado de autoreferencia es NO COMPARTIR CON NADIE tus deseos, a menos QUE ELLOS COMPARTAN DE CORAZON TUS MISMOS DESEOS Y ESTEN ESTRECHAMENTE LIGADOS A TI.

     

  4. Renuncia a tu apego al desenlace y disfruta cada momento del camino de la vida. Aún no sabes cuál va a ser el resultado.

     

  5. Deja que el universo arregle los detalles.

     

Haz una lista de tus deseos. Llévala a donde quiera que vayas. Lee la lista antes de meditar, de dormir y al despertarte. Libera la lista de tus deseos y ríndete al seno de tu creación, creyendo que cuando las cosas no son como quisieras hay una razón.

 

Practica el recordar, tener conciencia del momento presente en todas tus acciones Niégate a permitir obstáculos que consuman o disipen la calidad de tu atención en el momento presente. Acepta el presente como es y manifiesta el futuro a través de tus más profundos y preciados intenciones y deseos.La ley del desapego dice que para adquirir cualquier cosa en el universo físico tiene que renunciarse al apego hacia eso, pero no renunciar a tu intención y deseo sino al apego al resultado. El apego está basado en el miedo y la inseguridad, la necesidad de seguridad se basa en el DESCONOCIMIENTO DE TU PROPIO SER. El apego es a los símbolos: un carro, una casa, dinero. La verdadera riqueza de conciencia es la habilidad de tener todo lo que desees a cualquier hora que lo desees y con el  menor esfuerzo. Forzar soluciones solo crea nuevos problemas.

07/06/07

el Desarraigo

El hombre es el único ser de la creación que necesita habitar para realizar acabadamente su esencia. ser, estar pertenecer..El animal construye una guarida transitoria, pero aquel que instaura una morada en la tierra:constituye la patria.

El desarraigo es interpretado como la Falta de interés o lazos con el entorno en que se vive, es el inconstante estar aquí pero ser de allá, no pertenecer a ningun lado, sin embargo extrañar algo que no se tiene o que se perdio en el transcurso de la vida es un devenir de esta era.

Ser desarraigado puede ser dejar atrás, ya sea por necesidad o por libre elección, el lugar donde nos desarrollamos a lo largo de nuestras vidas para seguir nuestro camino en otra parte. también las personas que se instalan en otro país y que adoptan sus culturas evitando los usos y costumbres del país de donde vienen (cualquiera fuera el motivo), aquí el desarraigo puede ser escogido por la persona (que a lo mejor no se sentía a gusto de donde venia) o forzoso para poder adaptarse a la situación que le toca vivir en algún lugar que no siente de su pertenecía. esta palabra también es usada para desprenderse de cosas materiales, ideales.

Es el desarraigo: un sentimiento de no-identificación con la sociedad en la que el sujeto está inscrito y una añoranza por aquélla en la que sí se sentía integrado. El desarraigo es una combinación de sentimientos encontrados. Sin embargo, aunque a veces siente angustia por sentirse lejos de su país de origen, por su familia primitiva,  la mayoría de las veces se asume esta condición. Algunos llegan a acabar convirtiéndose en "ciudadanos planetarios", según sus propias palabras. En definitiva, todo se reduce a una cuestión cuasi-personal-social, el círculo que rodea al sujeto, la microsociedad que se crea a su alrededor es lo que determina su vida; es lo que condiciona la forma en que percibe la realidad y en cómo la asume.Sin embargo las depresiones se multiplican, el desarraigo se acentúa; y la publicidad sigue construyendo las infraestructuras de recepción de sus mensajes. Sigue perfeccionando medios de desplazamiento para seres que no tienen ningún sitio adonde ir porque no están cómodos en ninguna parte; sigue desarrollando medios de comunicación para seres que ya no tienen nada que decir; sigue facilitando las posibilidades de interacción entre seres que ya no tienen ganas de entablar relación con nadie.  La separación de lo anterior y la adaptación a lo nuevo. El sentimiento de soledad, el rechazo inconsciente a lo nuevo, la añoranza, la frustración permanente, el miedo al fracaso, son las figuras emocionales que acompañan al desarraigo.medium_18988_1.jpg

Mucho se habla del desarraigo de los exiliados y tambien de los pueblos originarios, pero, si miramos bien a nuestro lado hay un grupo de personas que sufren esto sin ser exiliados ni indígenas y son aquellos que han perdido su familia o no han sido acogidos por ellos, hijos de padres separados que volvieron a rehacer su vida, resulta que ellos ahora tienen dos familias, pero ninguna de las dos es la suya, van por la vida buscando ese hogar, pero no pueden armar el propio huyen del compromiso, temen el fracaso, andan errantes por el mundo, sintiéndose pásajeros en tránsito, van mirando por la ventana del tren, buscando un nuevo destino pero  es como ser habitante de un universo ajeno.

11/05/07

Incapaz de amar a otro que no sea él mismo

medium_narciso.jpgUna persona narcisista rechaza todas las relaciones de amor. se cierra en sí mismo y se aísla del entorno. Sin embargo, vive con gran pasión para un eros propio, ya que, en principio, no sabe que la imagen que admira es la suya. Narciso presenta una nula empatía o capacidad de captar los sentimientos y la realidad externa.
Tal actitud refleja agresividad y destrucción en su relación con los otros. No sólo no acepta su amor sino que los rechaza despectivamente y provoca la eliminación de sus amantes Ese desprecio le impedirá aceptar nada de su entorno, lo que conlleva rechazar también lo útil y positivo que los otros le puedan aportar. Narciso está atrapado contemplando algo que subjetivamente cree que es externo a sí, pero que en términos objetivos es el aspecto idealizado de su propio yo. Cree que está enamorado. Sin embargo, muere porque no puede apartarse y dirigirse a un ser real del que podría obtener lo que en verdad necesita.
 El rechazo de toda relación de amor provoca la desintegración del sujeto y la imposibilidad de vivir, ya que es incapaz de aceptar la realidad tal cual es. El resultado final de su actuación se expresa simbólicamente como un retroceso de lo humano:

Con "complejo de Dios"

Havelock Ellis utilizó por primera vez en 1898 el término narcisismo para describir la tendencia a estar enteramente absorto en la admiración de sí mismo. Un año después, Nake empleará el concepto narcisismo para referirse a una perversión sexual, la de una persona que trata a su propio cuerpo como objeto sexual. A partir de ahí, se han realizado descripciones patológicas de un trastorno en el que se incluía la grandiosidad, el deseo de gloria, la incapacidad para amar a otro, el egocentrismo, la nula empatía, la problemática en la relación social, el exhibicionismo, etc., relacionando estos rasgos con una cierta patología narcisista.
Jones describe individuos con "complejo de Dios", que se caracterizarían por una excesiva admiración por sí mismos, una gran confianza en sus poderes, conocimiento y cualidades tanto físicas como mentales, con fantasías de omnipotencia, exagerado deseo de ser amados, recibir elogios y admiración. Freud profundizará en el concepto de narcisismo, lo planteará como una etapa del desarrollo y lo relacionará con diversas patologías: la homosexualidad, la esquizofrenia - megalomanía y desinterés por el mundo externo -, la hipocondría - centrado en su propio cuerpo -, etc.

Insaciable necesidad de admiración

Tras la aportación freudiana, se insistirá en el componente patológico. Waelder fue el primero en plantear un caso clínico de un individuo que presentaba una personalidad narcisista, en la que destacaba la superioridad, la intensa preocupación por su persona y la nula conciencia de los demás. Fenichel describe "el don Juan del éxito", personas que sienten la compulsión de correr tras los éxitos y en los que su necesidad narcisista les exige verificar constantemente la capacidad de excitar a las mujeres. Reich desarrolla el carácter "fálico-narcisista" que dará lugar a sujetos ambiciosos, impulsivos, agresivos y arrogantes. Nemiah se centra en personas con "alteración de carácter narcisista", que destacan por una gran ambición, por aspirar a metas altas y poco realistas, por la intolerancia a las críticas y por una casi insaciable necesidad de admiración. Tartakoff describe individuos con "complejo de premio Nobel", caracterizados por su ambición por ganar algún premio o conseguir riquezas, ganar un Oscar o ser Presidente, de modo que sus fantasías de poder y de ser especiales les hacen actuar en su relación con los demás a través del mecanismo de "todo o nada".

Hasta Kohut (1968) y Kernberg (1970) no se denominará este conjunto de rasgos como trastorno narcisista de la personalidad. Para ambos autores, los sujetos con trastorno narcisista de la personalidad destacarían por una excesiva absorción en sí mismos, ambición intensa, fantasías de grandiosidad, necesidad de ser admirados por sus cualidades y falta de empatía. Son sujetos que presentan sentimientos crónicos de aburrimiento, vacío e incertidumbre acerca de su identidad, y en su relación con los demás se caracterizan por la explotación de los otros y por sentimientos de envidia, defendiéndose contra tal envidia con la devaluación, la omnipotencia y el control de los demás.

 Este trastorno narcisista de la personalidad se describe a partir de la presencia de una serie de criterios diagnósticos: pauta generalizada de grandiosidad, falta de empatía, hipersensibilidad a la evaluación de los demás y diversas alteraciones de las relaciones interpersonales: tendencia a la explotación interpersonal, sentimiento de categoría especial, solicitud de atención y admiración constantes, etc.


Imagen distorsionada: el centro del mundo

"Soy una persona importante, mejor dicho: importantísimo. Soy el centro del universo y los demás existen para dar vueltas alrededor mío" (Rocchini). Los sujetos narcisistas se caracterizan por la inflación de la autoestima, la megalomanía o la grandeza del yo, que se traduce en egocentrismo, en sentimientos de omnipotencia, omnisciencia y poder especial. Ya Freud entendía la "hiperestimación" como un "estigma narcisista". A través de este sistema megalomaníaco se presenta una valoración de sí desmedida, que implica una idea de "categoría especial", un sentimiento "grandioso de la propia importancia" que les lleva a creer que tienen especiales talentos y habilidades. Los narcisistas suponen que sus problemas son únicos y que sólo podrán ser entendidos por otros individuos especiales. No es que, por ejemplo, digan mentiras conscientemente, sino que están convencidos de su posición superior y de la veracidad de su falsa realidad.

Un rasgo típico de la personalidad narcisista será la percepción egocéntrica de la realidad, a través de la cual sólo acepta aquella realidad que refuerza su propia grandiosidad. La realidad es aceptada sólo si tiene la función de espejo que devuelve una imagen positiva. Consecuentemente, negarán aquellos aspectos de la realidad que cuestionen su importancia o perfección. Estos sujetos están preocupados por la comparación con los otros - la megalomanía conlleva la comparación, el tener que sentirse más grande que los demás - y por sentimientos de envidia.

El individuo narcisista está preocupado por fantasías de éxito, poder, brillo, belleza o amor ideal ilimitados. Presentan una gran ambición y altas expectativas no realistas. Esta situación les hace vivir una exaltación hipermaníaca, caracterizada por una excesiva omnipotencia y omnisciencia, sentimientos de placer por la existencia y un pronunciado optimismo. El sujeto siente todas las cualidades de perfección, gloria y triunfo. Grunberger llama a este estado "la alegría de vivir". Un paciente expresaba: "Cuando ando por la calle, tengo la sensación de que la gente se para a mi alrededor, como si las aguas del Mar Rojo se abrieran para que la atravesaran los judíos".

Estos individuos presentan una deformación narcisista del lenguaje. Una manifestación de la imagen distorsionada es el uso egocéntrico del lenguaje, que denota una desviación en la comunicación verbal, en la que el principal objetivo es impresionar y aumentar su autoestima más que comunicar. Vangelisti y otros se refieren al "narcisismo conversacional", que se caracteriza por un centramiento extremo en sí mismo en la conversación, con la exclusión de todo aquello que concierne a otro. Tal actitud se manifiesta en un uso excesivo del pronombre personal singular yo frente al pronombre personal en plural nosotros.Nunca funciona la racionaliad con un narcisista porquer rechaza (niega) todo lo que va contra ese mundo que ha creado para si, esa imagen (irrealidad) suya que ama. La adulación o mejor el asentimiento es lo único que funciona con el Narciso, si le das la razón o el poder el está feliz porque consolida su universo, pero al narciso en el fondo le da igual tener razón, no le sirve, no la busca, lo que le interesa es que se la des.


04/02/07

Cómo evitar la Infidelidad

medium_rosa_negra3.jpg                                                                                                                     By Isabelle Gullö


La infidelidad es uno de los más devastadores eventos que pueden suceder en una relación o matrimonio. Desgraciadamente, dadas determinadas circunstancias, cualquier persona es capaz de tener una aventura. De hecho, algunos estudios indican que el 55% de los hombres y el 45% de las mujeres son infieles en algún momento. ¿Por qué la gente engaña y cómo lo puede prevenir?

De acuerdo al Dr. Willard F. Harley, Jr., consejero matrimonial y autor de www.marriagebuilders.com, cualquier relación necesita lo que la mayoría de las aventuras ofrecen: diversión, secretos, espontaneidad, abrigo y un escape de la realidad. “No es difícil reconocer a una pareja que está teniendo una aventura. Ellos están es su pequeña “burbuja” de espacio y tiempo”, dice Harley. “Estas mismas “burbujas” necesitan aparecer en todo matrimonio. Cada pareja necesita un medio para flotar juntos fuera de la realidad y la monotonía de la vida diaria”.

Mantener la pasión viva en una relación cuesta trabajo. El stress de la vida (trabajo, escuela, problemas financieros y enfermedades) a menudo interfiere en la intimidad y en la emoción, sin mencionar los problemas de comunicación, inseguridad y disfunción emocional. “Hombres y mujeres son infieles por sus propios asuntos emocionales inconclusos”, sugiere Emily Brown, autora del libro Patrones de Infidelidad y su Tratamiento. “Por ejemplo, algunas parejas nunca discuten sus diferencias, por lo que llevan un enojo oculto y uno u el otro tiene una aventura”.

Si usted es el que se siente tentado:

Pregúntese a sí mismo lo que ve en la otra persona que usted no puede obtener o no obtiene de parte de su pareja. Luego pregúntese si él o ella puede satisfacer esas necesidades.


Si la atracción es meramente física, trate de imaginar a su blanco 10 años más viejo y 20 kilos más pesado. Luego escriba una lista de las cosas que ama de su pareja, dígaselas y fomente estos aspectos.


Recuerde: conocer fomenta engañar. Si está tratando de evitar ser atraído a alguien, evite reuniones íntimas sin su pareja o algún amigo, como almuerzos, fiestas o reuniones de parejas.
Brown aconseja, “Las parejas necesitan ser honestas y abrir sus sentimientos, aun cuando se sientan vulnerables al hacerlo, necesitan ser realistas con respecto a sus expectativas, hacer cosas que ambos disfruten y enfatizar en los aspectos positivos en lugar de los negativos”. Ella añade que “un estudio muestra que por cada punto negativo señalado por la pareja, se necesitan seis puntos positivos para compensarlo”.




17/01/07

la traicion sicologica

Numerosos testimonios de hombres que son o han sido infieles a sus mujeres, pero no consideran que se trate de una traición. Una confesión tipo diría: "La amo, la respeto, le tengo un enorme agradecimiento; es la madre de mis hijos y eso no lo olvido jamás. Lo otro es una cosa pasajera, sin importancia, un impulso, una canita tirada al aire, pero lo cierto es que ella es mi mujer". ¿Es una actitud cínica? ¿Hay hipocresía en esas palabras? En muchos casos, sí. En otros quizá se trate de una creencia sincera, alimentada por mandatos culturales ancestrales y, todavía hoy, muy vigentes. El estereotipo de varón productor, proveedor, tomador de iniciativas, ejecutor, decisivo, competidor, exige, para ejecutarse, una disociación entre la emoción y la razón, entre los sentimientos y las acciones. Unos van por un camino, las otras por otro. Lo dramático es que raramente se tocan. Este es, aún, el gran tema que se debe resolver en la identidad masculina. Según el modelo cultural clásico, un varón puede llegar a creer, de veras, que una infidelidad no traiciona ningún compromiso emocional.

Esto está abonado por una suerte de consigna cultural según la cual parecería que la infidelidad de un varón lo califica (hace lo que "todo hombre debe hacer"), mientras que la de una mujer la descalifica (hace lo que ninguna mujer debería, si aspira a ser respetada). Varios investigadores entre ellos, Janis Spring, de la Universidad de Yale adjudican esta creencia ancestral al hecho de que, hasta que se formalizaron las pruebas de ADN, una mujer siempre supo que su hijo era propio, certeza que los varones jamás tuvieron. Esto autorizó la infidelidad masculina (cuanto más esparciera un hombre sus genes, más probabilidades tendría de contar con descendencia) y prohibió la femenina (para dar seguridades era necesario que una mujer perteneciera a un único hombre). Una resultó siempre más pública (un hombre es infiel hasta que demuestre lo contrario); la otra, más oculta (una mujer es siempre fiel hasta que se pruebe lo contrario). Aunque, como reflexionó Adolfo Bioy Casares: "Un hombre es siempre infiel con la mujer de otro, ¿o no?"

El hecho de que las cifras de infidelidad admitida (la única cuantificable) sean altas suele ser usado por muchos adúlteros en defensa propia. Esto demuestra que es un acto natural, que todos lo hacen. Les faltaría decir, nada más, que la verdadera causa de la infidelidad es la pareja. El filósofo y matemático Bertrand Russell tendría una respuesta a esta hipótesis: "Creo que cuando uno se casa es porque tiene la esperanza de un amor duradero y porque tiene la intención de hacer todo lo posible para que lo sea. Yo no defiendo el adulterio. Creo que las dificultades comienzan cuando el matrimonio es infeliz".

Quizás el primer paso para procurar la continuidad sea admitir que no se necesitan tres personas para un adulterio. Basta con dos. Y no necesariamente del infiel y de su amante, sino de los componentes originales de la pareja. Aunque el tercero suele llevarse el rol de villano de la obra, en cuanto se explora la historia de la pareja, su actualidad, su actitud ante las crisis, es frecuente advertir que el tercero (más allá de su individualidad) podría ser cualquiera que respondiera a ciertos requisitos mínimos, entre ellos, el de estar en el momento y lugar oportunos. Esto significa que algo del proyecto común de la pareja ha dejado de funcionar, que la intimidad ofrecía grietas, que había excesivas carencias en la comunicación.

Cuando dos personas renuevan la energía amorosa a través de proyectos comunes, de la vivencia efectiva de sus valores, del registro del otro, de la atención de las mutuas necesidades y expectativas, cuando actúan como un equipo y encuentran el modo de mantener su vínculo actualizado y reencantado, los terceros difícilmente hallan espacios para irrumpir en esa intimidad, aunque lo intenten. Hay un sistema inmunológico de la pareja que se fortalece en la confianza y en el ejercicio cotidiano del amor.

Porque, en definitiva, ser infiel es algo más que tener relaciones sexuales con un tercero. En todo caso, es un acto de deslealtad a un proyecto común, a un espacio de intimidad, a una empresa afectiva en la que, se supone, dos personas han invertido su capital más preciado: el emocional, espiritual y sentimental. Nadie puede ser obligado a amar. Pero lealtad y responsabilidad son valores que merecen honrarse. Cuando no hay energía amorosa para continuar en un vínculo, afrontarlo es un acto de lealtad. Y de responsabilidad.

10/11/05

El Niño

EL NIÑO

 

Todos hemos sido niños y en la actualidad algunas veces

sentimos, pensamos, hablamos o actuamos como cuando éramos

niños, tanto a solas como en nuestras relaciones con los

otros. Me he dado cuenta, ahora que soy madre, que

esto se da especialmente con los hijos.

Berne definió el estado del yo Niño como "una serie de

sentimientos, actitudes y pautas de conducta que son reliquias

de la propia infancia del individuo". (Berne, 1961,1976).

Nuestro Niño representa una forma de pensar, sentir y

comportarnos en la que la experiencia es subjetiva, predomina la

afectividad, las emociones, la expresividad y la intuición.

Cuando utilizamos todos estos recursos para hacer frente a las

situaciones, decimos que utilizamos nuestro Niño. Podríamos

decir que cada uno llevamos dentro un niño o una niña. El niño

o la niña que fuimos. Berne decía que "el Niño es un estado

del yo que es una reliquia arcaica de un periodo temprano

significativo de la vida. El Niño adaptado está influido por

los parámetros parentales. El Niño expresivo es más autónomo."

(Berne, 1973, 1974)

Todos los niños son diferentes, el Niño de cada uno es

diferente. Este Estado del Yo Niño es diferente en cada época

de uno mismo y, si es un estado del yo fijado, también puede

tener pautas comunes durante mucho tiempo o incluso toda la

vida.

La manifestación del Niño en una situación dada puede tener

resultados o consecuencias saludables y efectivas o no, según

los casos. El desarrollo positivo de nuestro Niño es una gran

fuente de energía psíquica. Nuestro Niño está en nosotros, no

para hacerlo callar siempre y para reprenderlo , sino PARA

CUIDARLO.

Nuestro Niño es la parte de nuestra personalidad que nos

aporta, si lo tratamos adecuadamente, la espontaneidad, la

creatividad, el entusiasmo, la habilidad, el afecto natural,

la vivacidad, ... de cuando éramos niños. También puede ser

una manifestación de nuestra personalidad atemorizada,

vergonzosa, malhumorada, exigente, desconsiderada, e incluso

cruel, ... como lo éramos de niños a veces. Es la parte más

genuina de nosotros mismos y permanece en nosotros desde el

nacimiento hasta la muerte; la parte a partir de la cual se ha

de desarrollar nuestra personalidad Adulta autónoma.

Es mejor aceptarlo y ver la forma de cuidarlo bien para que

crezca, que tratarlo con dureza y con desconsideración

creyendo que así desaparecerá.

Solo disfrutamos de la vida si nuestro Niño está implicado y

disfruta, y solo disfruta si está bien atendido.

 


COMO DISTINGUIR AL NIÑO EN ACCIÓN

 

Cuando se hace cargo de la personalidad el Niño de la persona,

esta se comporta de un modo infantil, como un niño/a de

determinada edad, como el/la niño/a que la persona fue en

determinada época de su vida, como un reflejo de nuestra

historia infantil y de nuestras experiencias primeras.

Los indicadores del predominio del estado del yo Niño son los

gestos más que las palabras: movilidad de los ojos, agitación

de las manos y de los pies, posturas, modulación de la voz,

utilización de expresiones metafóricas, sensaciones

fisiológicas,...

Aunque la expresión del estado del yo Niño es característico

de cada persona, algunos indicadores conductuales que suelen

observarse cunado el se hace cargo el estado del yo Niño son:

Expresiones: ¡Yupi!, ¡Que rico!, ¡Fantástico!, La he

fastidiado..., No se qué más decir, Esto funciona...,

¿Vale...?, tengo una buena idea, juguemos?

Tonos de voz: Variable, o retraído y débil, o brillante y

sobre exaltado

Gestos: hacer la burla, gesticular, retorcerse las

manos, rascarse, mover la punta del pie, retorcerse un

cabello, rayar la mesa, manosear un lápiz, dibujar

durante una reunión, bailar,...

Sensaciones: Nerviosismo, bienestar, picor, palpitación del

corazón, lágrimas, risas, rubor o palidez repentina,

temblor,...

Actitudes corporales: Las piernas recogidas bajo la silla, los

pies en la mesa, desaliñado, desplomado, hombros contraídos,

sacar el pecho, agitado, contraído, caluroso, gracioso,

simpático, deprimido,...mirada retraida al suelo.


08/11/05

EL MODELO DE LOS ESTADOS DEL YO

 

 


Este modelo es de Eric Berne quien lo elaboró a partir de las

observaciones en especial de en los grupos de terapia, para

comprender la estructura y la dinámica de la personalidad es

el modelo de los estados del yo. Es decir, como soy yo y

de cuantos yoes estoy compuesto.

 

Un Estado del Yo es "un sistema de emociones y pensamientos

acompañado de su conjunto afín de patrones de conducta".

(Berne, 1964,1987).

 

A todos nos pasa que de pronto actuamos de una manera frente

a un problema y otro dia de otra manera totalmente distinta frente

a la misma situacion. La misma idea de estado hace referencia

al hecho, que todosconocemos, de que una persona no siempre

está con las mismasemociones, no siempre piensa lo mismo y

no siempre se comporta
externamente (habla y actúa) de la misma manera. Podemos

cambiar de estado de un momento a otro y podemos tener

conciencia de esos cambios y de esos diferentes estados.

Pero

son estados de un mismo yo, de una misma concepción de sí

mismo más o menos estable y también más o menos dinámica,

es

decir cambiante con el tiempo conforme cambian las

circunstancias externas e internas, y conforme vamos creciendo

y vamos teniendo más experiencias en la vida.

 

También influye como ha sido nuestro dia, con quienes hemos

compartido,

que concepciones tenemos en ese momento frente a eso mismo,

etc.

Berne observó que los diferentes estados del yo en que nos

encontramos las personas pueden clasificarse en tres grandes

grupos que tienen algo en común y que los distingue entre sí.

 

Los tres grupos de estados del yo los denominó Padre Adulto y

Niño (cuando se refieren a estados del yo, Padre, Adulto y

Niño se escriben con mayúsculas).

 

Pueden considerarse como manifestaciones fenomenológicas

de tres partes distintas de la estructura de nuestro Aparato

Psíquico. Estas partes son lo que Berne llamaba Órganos

Psíquicos y suponía que son tres: La Extereopsique, la

Neopsique y la Arqueopsique (Berne, 1961,1976).

 

Se manifiestan tanto internamente (pensamientos y

sentimientos) como externamente (lo que hablamos y

lo que hacemos) de manera distinta.

Para ir comprendiendo mas, un ejercicio es reconocer

cuando actuamos como niños en la vida cotidiana,

hablar como guagua depender de otro, reirnos sin razón,

como adulto,

ser responsable

estudioso, calculador, ser como Padre sobreprotector,

castigador, etc.

Reconociendo estos momentos en nuestro YO podremos

comprender

lo que vendrá a continuación.

10/10/05

EL ADULTO


 

Berne definió el estado del yo Adulto como "caracterizado por

una serie autónoma de sentimientos, actitudes y pautas de

conducta adaptadas a la realidad actual". (Berne, 1961, 1976).

Es el estado del yo desde el que somos más capaces de

"fotografiar" u objetivar la realidad de las cosas, de las

personas y de los acontecimientos: los hechos, las cifras, los

datos objetivos. Somos más capaces de escuchar, de

auto-escucharnos y de interrogarnos e interrogar.

Cuando estamos en el estado del yo Adulto tenemos más

habilidades para recoger todas las informaciones necesarias

para tomar una decisión, sin ideas preconcebidas ni ilusorias.

También tenemos más capacidad de estrategia y de negociación

para actuar con competencia y eficacia.

En el tratamiento de la información, desde el estado del yo

Adulto, funcionamos como un sistema lógico y racional, como un

ordenador inteligente: Procesamos la información que recogemos

del exterior, por medio de los sentidos corporales, y del

interior, es decir del cuerpo y de los otros estados del yo.

Recogida la información la clasificamos, analizamos,

organizamos, sacamos deducciones lógicas, evaluamos las

opciones, estimamos las probabilidades de éxito de cada una de

ellas, tomamos decisiones razonables y convenientes en la

situación presente, ponemos en práctica las decisiones, las

revisamos y las ajustamos si es preciso.

El estado del yo Adulto se experimenta como la voz de la razón

aquí y ahora. Desde el estado del yo Adulto cuidamos de

nosotros y de los otros con objetividad y de manera

actualizada teniendo en cuenta las circunstancias de la

situación, las necesidades y sentires propios y ajenos y la

ética propia.

 


COMO DISTINGUIR EL ADULTO EN ACCIÓN

 

Las manifestaciones del estado del yo Adulto no son tan

previsibles como las de los estados del yo Niño y Padre, dado

que es un estado adaptado oportunamente a la situación

presente aquí y ahora, siempre cambiante. No obsatante los

comportamientoa bajo el control del Adulto tienen la cualidad

de ser más autónomos y menos automáticos que los de la persona

en el estado Padre o Niño.

Algunos indicadores de conducta frecuentes cuando una persona

está en el estado del yo Adulto son: la serenidad dentro de la

emoción, la escucha atenta, el uso de preguntas que buscan

información, una mirada directa, etc.

Cuando estamos en el Adulto usamos palabras y frases que

expresan hechos, datos internos y externos, con preguntas y

respuestas con intención directa y clara, con valoraciones

objetivas basadas en datos; con acciones efectivas y

pertinentes para resolver los problemas usando los datos y

recursos de la situación; con expresión de sentires auténticos

relacionados con los estímulos y relaciones de la situación

presente.

Podemos usar palabras y frases como: “¿Preparado?... ¡Ahora!”,

“Hay demasiadas cosas para trabajar con comodidad”, “¿Dónde

pongo esto?”, “Aquí”, “¿Quién, qué, dónde, cuándo, cómo, por

qué, para qué?”, “¿Has tomado una decisión?”, “¿Qué esperas de

mi?”, “¿Cuáles son los medios de que dispones?”, “No estoy de

acuerdo”, “Esta es solo mi opinión”, “Estas son las ventajas y

los inconvenientes”, "Me siento triste (contento, enfadado,

asustado,…) cuando dices (haces) eso"...

Actitudes corporales: Relajado pero atento, cabeza derecha,

mirada discreta, voz calmada, las piernas puestas en el suelo,

los brazos abiertos,...